Astronauta, dinosaurio, superhéroe, pirata o hada. Aquí no hay ropa correcta ni incorrecta: es la escena del juego simbólico, donde el chico inventa quién quiere ser.
Cada prenda tiene su nombre escrito, así que además de jugar se aprende el vocabulario de la ropa.
Toca una prenda del ropero y el personaje se la pone. Si la tocas otra vez, se la quita. No hay que arrastrar nada.
En el modo libre no: el chico elige lo que quiere. En el modo "¿Qué me pongo?" hay una consigna y el personaje reacciona si le falta o le sobra algo.