La hora de dormir, con pijama, bata, pantuflas y gorro. Sirve para armar la secuencia de la rutina de la noche, que a esta edad tranquiliza.
Cada prenda tiene su nombre escrito, así que además de jugar se aprende el vocabulario de la ropa.
Toca una prenda del ropero y el personaje se la pone. Si la tocas otra vez, se la quita. No hay que arrastrar nada.
En el modo libre no: el chico elige lo que quiere. En el modo "¿Qué me pongo?" hay una consigna y el personaje reacciona si le falta o le sobra algo.